Selva Central Peru

La selva peruana de Huanuco, Pasco, Junin y Ucayali…

Selva Central es Chanchamayo, Oxapampa, Satipo, Huanuco, Tingo Maria. Es Selva Peru.

Archivo para Agosto, 2009

Alberto Pizango volvería al Perú

Por admin | Fecha: Ago 27th, 2009 | Archivado en Noticias

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“Por ley, el Poder Judicial tiene 24 horas para resolver la apelación, aunque podría prolongarse un poco más”, explicó el abogado, quien precisó también que de aceptar el pedido de comparecencia, Alberto Pizango y los dirigentes Teresita Andazú, Marcial Mudarra y los hermanos Saúl y Cervando Puerta —denunciados luego de los sucesos de Bagua— estarían dispuestos a retornar a nuestro país.

El procurador público Ricardo Castro Belapatiño los denunció el pasado 22 de mayo por atentar presuntamente contra los poderes del Estado, y el orden constitucional en la modalidad de rebelión, sedición, conspiración, motín, y por atentar contra la tranquilidad pública y la paz pública en la modalidad de apología.

El doctor Barreto acudió a la Sexta Sala Penal para Reos Libres y sustentó oralmente y por individual los cinco pedidos de apelación para los referidos líderes amazónicos alegando que al convocar a una conferencia de prensa e invocar el derecho a la insurgencia no se cometie ningún delito.

Por su parte, la abogada Ivonne Macassi —de la organización Flora Tristán—, quien defiende a la dirigente Teresita Antazú, oculta en la amazonía tras la denuncia, consideró que no hay motivos para que se mantenga la orden de detención al responsabilizarla de lo ocurrido en Bagua porque su patrocinada no estuvo presente en el lugar de los sucesos al ser una dirigente de la Selva Central, a varios cientos de kilómetros de Bagua.

Como se recuerda el pasado 15 de mayo los dirigentes de AIDESEP convocaron a una conferencia de prensa donde se declararon en insurgencia como expresión del endurecimiento del paro convocado para demandar la derogatoria de los decretos amazónicos.
Fuente CNR


Presuntos senderistas atentaron con explosivos contra maquinaria del Consorcio Selva Central en Aucayacu

Por admin | Fecha: Ago 20th, 2009 | Archivado en Noticias

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Amparándose en la oscuridad de la noche, tres sujetos armados y con sus rostros cubiertos con pasamontañas, atentaron con explosivos contra una moderna maquinaria del Consorcio Selva Central a la altura del kilómetro 17 de la carretera Fernando Belaunde Terry, en el caserío 7 de Octubre, distrito de José Crespo y Castillo – Aucayacu.

Por la modalidad utilizada, fuentes extraoficiales atribuyeron el atentado a elementos senderistas que operan en la zona.

El hecho ocurrió en la medianoche de ayer en circunstancias que un grupo de maquinarias era custodiada por dos vigilantes. De pronto, llegó al lugar un mototaxi con las luces apagadas, de donde bajaron tres sujetos encapuchados y provistos de armas de fuego.

Según relataron a INFOREGION fuentes allegadas a la empresa, los vigilantes fueron reducidos al instante por los malhechores y fueron obligados a introducirse en la espesa vegetación que circunda en el lugar.

Luego de unos minutos, escucharon una fuerte detonación, los encapuchados volvieron a abordar el mototaxi y huyeron del lugar.

Durante el amanecer de hoy, personal del Consorcio Selva Central llegó al lugar y comprobó que el tablero electrónico de una moderna maquinaria pavimentadora de asfalto había sido destruido por la potente carga explosiva.

Del mismo modo, la detonación también destruyó la carcasa de filtros y los espejos retrovisores, dejando inservible el moderno equipo.

Según se supo, reparar este costoso aparato usado en el asfalto de la carretera Fernando Belaunde tardará unos 20 ó 25 días.

Una fuente del Consorcio Selva Central indicó que de ninguna manera se paralizará la obra y que, por el contrario, estas continuarán, ya que a la fecha hay un avance del 80% de esta obra.

Sin embargo, mostró su preocupación por el riesgo que corren los demás equipos así como los trabajadores, si se producen más de estos hechos delictivos.

Este Consorcio cuenta con 500 trabajadores de la zona para la ejecución de esta obra, principalmente de los caseríos por donde pasa la carretera Fernando Belaunde, como Pendencia, Santa Lucía, Pueblo Nuevo, Anda, Pacae, Angashyacu, Río Frío, San Francisco, Chimbote, La Victoria, Pucayacu, entre otras.

Hasta el cierre de esta edición no se había emitido ninguna versión oficial sobre este atentado ocurrido en Aucayacu.


En la selva no hay estrellas sino estrellados

Por admin | Fecha: Ago 13th, 2009 | Archivado en Noticias

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Tras el desborde de las comunidades nativas de la selva central, que se produjo como respuesta solidaria con los hermanos fallecidos en Bagua, el ex premier Yehude Simon logró un forzado acuerdo para derogar los decretos legislativos que incendiaron la Amazonía. Aunque al retroceso gubernamental se le quiso dar apariencia de paternal dignidad y no de derrota, lo real es que en menos de un año los errores de lectura de la sociedad indígena, lo hicieron tropezar dos veces con la misma piedra.

Ahora debemos preguntarnos si el conflicto con los pueblos amazónicos se ha resuelto totalmente o sólo se ha distendido hasta nuevos momentos en que reaparecerá con otros matices. Desde nuestro punto de vista, se intenta cambiar algunas formas pero el fondo de la relación sigue siendo la misma, ya que los motivos del distanciamiento no han podido y no podrán ser absueltos en el corto plazo, porque están anidados en un ámbito estructural.

En primer lugar, si bien el acuerdo busca conformar una entidad que investigue las causas que provocaron las muertes de policías y nativos, no deberíamos tener mucho optimismo sobre la voluntad existente para que esta acción se lleve a cabo. Asimismo, tampoco se está atendiendo a los nativos heridos ni se está asegurando su rehabilitación. Más aún, se quiere poner a disposición de la justicia a Santiago Nauín, prominente dirigente amazónico que está convaleciente en el hospital tras haber recibido el impacto de ocho balas, por intentar impedir el enfrentamiento entre policías y la población en Bagua.

Nada de esto asegura la formación de un ambiente propicio para el diálogo. Las características de la intervención y la proliferación de versiones de ambas partes, dificulta la posibilidad de obtener un informe realista sobre los hechos. De otro lado, las responsabilidades políticas recaen sobre varios ex ministros que ya no están en el Gabinete. Asimismo, algunos líderes nativos no pudieron controlar firmemente la situación, permitiendo que un grupo de exaltados actuara libremente con consecuencias lamentables.

Al respecto, el informe de la Defensoría del Pueblo consigna la desaparición de un oficial de policía. Sin embargo, desde el lado de los nativos se tendría que buscar una mayor profundidad en las investigaciones, porque todo parece indicar que existen algunos que aún no retornan a sus hogares, lo que se agravaría porque muchos de ellos, posiblemente, no tienen documentos de identidad, una situación que ya se experimentó con el ciclo de violencia política de las recientes décadas, cuando se desconocía la identidad de muchas víctimas porque simplemente no poseían un documento –partida de nacimiento o DNI– que los acreditara ante las instancias formales.

La deducción es verosímil. El Programa Nacional de Identificación afirma que la región amazónica es la que presenta la mayor frecuencia de indocumentados. Muchas familias que habitan estos territorios aún no se integran ni se identifican con el Estado peruano y mantienen una distante relación con autoridades y funcionarios, por ello buscarán por sus propios medios a sus desaparecidos, no callarán sus malestares pero guardarán sus resentimientos que se harían visibles en momentos inoportunos para los intereses del Gobierno Central.

Por otro lado, una situación poco analizada es el cambio de interlocutores en las negociaciones. Por ejemplo, se ha prestado poca atención al hecho de que en las mesas de diálogo no están los que protagonizaron los hechos violentos. Quienes iniciaron las protestas contra el DL. 1090 y 1064, fueron las comunidades nativas de la Selva nororiental y quienes negociaron y aceptaron los acuerdos fueron los dirigentes de las comunidades de la Selva Central, que se sumaron a las protestas y bloquearon las vías en San Ramón, luego de los trágicos acontecimientos de inicios de junio.

En esos momentos, cualquier intento de recuperación de las carreteras por las fuerzas del orden, estaba bajo la mirada acuciosa de los organismos y prensa internacionales, por lo tanto, era poco probable que ocurriese otro «baguazo». De esta manera, retomar el diálogo fue una necesidad imperiosa para la deteriorada imagen del gobierno, pero las condiciones habían cambiado y, en la medida de lo posible, las autoridades trataron de aprovechar esta circunstancia. AIDESEP pasó de ser protagonista principal a interlocutores casi en la sombra y sin mayores pretensiones de representatividad, con sus líderes en la clandestinidad o en el exilio nicaragüense. Se relativizó su presencia y se negoció directamente con los Apus, debilitando convenientemente la efímera unidad indígena.

Desde el lado del Gobierno, el nuevo premier, Javier Velásquez Quesquén, no ingresa al cargo con buenos antecedentes como para liderar las negociaciones pendientes, ya que bajo su dirección, el Congreso de la República desestimó el debate sobre la derogación de los decretos –como lo solicitaban los dirigentes nativos– y cedió la conducción del conflicto al Ejecutivo. Además, es bueno recordar que esta postura se vio facilitada por los congresistas que en su momento propusieron el debate y luego brillaron por su sospechosa tardanza cuando se debía tomar decisiones.

Esta sola cuestión, a la que se podrían sumar muchas más, hace que el premierato de Velásquez Quesquén se inicie con sombras de dudas sobre su capacidad y buena disposición para negociar los aspectos que son sensibles a los intereses de los pueblos amazónicos. Entre los integrantes de las comunidades nativas que, a fin de cuentas, son los más vulnerables y los menos informados, la desconfianza apunta hacia ambos lados actualmente: no creen en los representantes del Gobierno y dudan de la capacidad de muchos de quienes dicen representar sus intereses. Esta situación no favorece a aclarar el enrarecido panorama que muestra la selva peruana.


¿El eterno retorno de Sendero Luminoso?

Por admin | Fecha: Ago 6th, 2009 | Archivado en Noticias

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El reciente ataque a una unidad policial en el sur del Perú abrió un nuevo debate sobre el resurgimiento de Sendero Luminoso, la guerrilla maoísta que operó en las décadas del 80 y del 90 en el país andino.

Aunque utilizan el nombre de la organización fundada por Abimael Guzmán como brazo armado del Partido Comunista del Perú, especialistas consultados por BBC Mundo afirman que sólo son vestigios de aquella guerrilla que se han volcado al narcotráfico, sin el contenido político del núcleo original.

Los que sostienen esta teoría afirman que Sendero fue desarticulado por el entonces presidente Alberto Fujimori, quien adoptó el combate a las guerrillas como uno de los ejes de sus dos gobiernos que se extendieron de 1990 a 2000.

“No estamos frente al resurgimiento de Sendero Luminoso”, le dijo a BBC Mundo el investigador peruano sobre temas de narcotráfico, Jaime Antezana.

¿Pero quiénes son entonces los senderistas que permanecen en actividad en la zona del Valle del Río Apurímac y Ene (conocida por las siglas VRAE), ubicada en el sudeste del Perú, y en el Alto Huallaga, en la selva central?
“Un camino propio”

Para Antezana, se trata de un “remanente” de la organización liderada por Guzmán -en la cárcel desde 1992-, “que desde 1999 toma un camino propio y deja de lado todo el discurso ideológico y político de aquella corriente radical”.

Según el especialista, “se trata de un grupo armado que, desde el año 2000 hasta 2003, estableció una alianza con el narcotráfico basada en la protección a los transportadores de drogas”.

Antezana detalló que, entre 2004 y 2006, “esta organización armada va a incursionar en cultivos de la hoja de coca y va a tener también sus propias fosas de maceración”.

Según los registros de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior (DIGIMIN) del Perú, en 2006 se produjeron 379 hechos calificados oficialmente como “terroristas”, mientras que en 2007, ese total se elevó a 418.

Antezana señaló que “con esas acciones no sólo buscaban debilitar la acción policial, sino también mostrar que tienen el control de las rutas y obligar a los otros narcotraficantes que operan en Perú a pagar a la organización para pasar las drogas por las rutas que ellos manejan”.

El vocero de la comisión política del Partido Nacionalista, Carlos Tapia, coincidió al afirmar que la guerrilla “fue derrotada”. En diálogo con BBC Mundo, precisó que “son rezagos que actúan como sicarios del narcotráfico”.

“Si son personas que saben manejar fusiles y ya terminó su proyecto político, insurreccional, ¿qué van a hacer? Alquilan, pues, lo que saben hacer. ¿A quién? Al narcotráfico”, razonó.

“Los fenómenos político sociales no son como las plantas que resurgen, que rebrotan”, sintetizó Tapia.