“Doe Run ha recibido demasiadas gollerías”, dice presidente García

Como estaba anunciado, el bloqueo de la Carretera Central comenzó pocos minutos después de la medianoche. También estaba anunciado que el contingente de 2 mil policías que fue enviado intervendría para despejar la zona. El resultado fue una serie de enfrentamientos entre ambos bandos, lo que dejó tres trabajadores mineros heridos, uno de ellos de gravedad. Con esta escena se repitió lo que los trabajadores de Doe Run vienen haciendo cada vez que se acerca el plazo fijado por el Gobierno para que la empresa cumpla con las exigencias del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA). Ahora la fecha es julio de este año.

El óvalo de Marcavalle, Curipaya y Yauli fueron los tres sectores donde los manifestantes colocaron palos y piedras para interrumpir el tránsito; el objetivo era obstaculizar el pase hacia Lima, por un lado, y hacia Huancayo y Pasco, por otro lado.

Los enfrentamientos con la policía duraron hasta después de las 3 a.m. En el más violento de estos, registrado en Curipata, Víctor Ángel Carhuancho (32), Wilfredo Rosales Pomachagua (38) y Miguel Alcántara Vargas (32) resultaron heridos al impactarles bombas lacrimógenas.

Cerca de las 7 a.m., los trabajadores intentaron bloquear otra vez la vía a la altura de Marcavalle, pero fueron dispersados.

En el norte de La Oroya, un grupo de manifestantes subió a un cerro aledaño y amenazó con arrojar piedras, pero esto también fue evitado a tiempo por la policía. Aquí, cuatro civiles resultaron con heridas leves. También se controló a tiempo las marchas organizadas desde La Oroya antigua hacia La Oroya nueva, lo que tenía como objetivo interrumpir el tránsito.

PARALIZACIÓN TOTAL
La medida de protesta fue convocada por los sindicatos de trabajadores de Doe Run. Estos exigen que la compañía vuelva a iniciar sus operaciones, pero para ello la minera debe cumplir una serie de compromisos laborales y ambientales pactados con el Gobierno Central.

A diferencia de otros paros realizados en La Oroya, esta vez no se vieron largas filas de vehículos de transporte de carga y pasajeros varados en la carretera. Esto, debido a que el Gobierno Central estableció cuatro rutas alternas.

La Policía de Carreteras informó que la vía Cañete-Lunahuaná-Yauyos-Ronchas-Chupaca registró un incremento en la circulación de vehículos menores, así como camiones pequeños procedentes de Tarma y la selva central. Mientras tanto, en Huancayo, Tarma, Chanchamayo, Satipo y Pasco se suspendió la venta de pasajes hacia La Oroya y Lima.

Al cierre de esta edición, la carretera permanecía desbloqueada, pero aún así casi ningún vehículo —excepto algunos triciclos— transitaba por la zona por temor a agresiones y hostigamientos por parte de los manifestantes apostados en el lugar. Durante todo el día, además, los restaurantes y locales comerciales permanecieron cerrados.

Ayer, por cierto, no hubo clases escolares en esta provincia. Cabe recordar que el Comité Cívico de La Oroya también se plegó a esta paralización indefinida.

TRES INTERVENIDOS
La policía local informó que tres pobladores de La Oroya fueron intervenidos la madrugada de ayer. Ylson Mitdue Cajahuamán, Mascal Baldeón y Meter Ramos Miliano permanecieron detenidos varias horas en la comisaría hasta que, por gestiones del alcalde César Gutiérrez, fueron liberados.

Ellos habían sido capturados por no presentar documentos de identidad. Luego se comprobó que no residían en La Oroya ni trabajaban en Doe Run.

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