Niña encuentra a su familia luego de 9 años

Fue raptada en pasco para ser empleada del hogar en Lima. Hermana vio su foto e historia en este diario y vino en su búsqueda. Lloraron al verse. Otros diez menores continúan a la espera de sus seres queridos.

Thaidi Llamas.

Los ojos de Aydée Quispe (16) no cesaron de llorar cuando abrazó por primera vez en nueve años a su hermana Alejandrina. La última vez que se vieron y abrazaron, Aydée tenía siete años, vivían en Huancavelica y era la engreída de la familia. Ahora Aydée ya está hecha una mujercita trabajadora, que creció en diferentes centros de acogida y familias que le dieron cobijo, lejos de la suya. Sin embargo, solo bastó una mirada de segundos para que ambas hermanas se reconocieran y se fundieran en un sinfín de besos y abrazos.

Según relató Aydée, en un descuido de un vecino, mientras su madre estaba fuera de casa, en su natal Pasco, la trajeron a Lima a trabajar como empleada del hogar en una familia que posteriormente la abandonó. Luego la policía la trasladó a otro hogar donde sí la tratarían como a una hija.

Pero la señora de la casa se vio envuelta en problemas judiciales y la niña tuvo que ser llevada a un local del Inabif, donde ayer, luego de 9 años, vio el final de su triste espera, gracias a un artículo de La República que contaba su caso, el cual fue leído por Alejandrina.

Pero no todas las historias de los niños que forman parte de la campaña “Yo busco a mi familia” del Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif), han terminado como la historia de Aydée. Muchos de estos menores, aseguró la directora del Inabif, Regina Medina, son trasladados a Lima para ser víctimas de explotación sexual y laboral por personas allegadas al entorno familiar. Y otros, como es el caso de Leonardo Quispe, continúan buscando a sus familiares a pesar de haber ingresado al Inabif desde 2008.

La búsqueda familiar de este adolescente fue objeto de una nota en este diario hace ya un par de años. Sin embargo, nadie ha reclamado la custodia de este puneño de nacimiento que un día sufrió un accidente en un taller de mecánica y que hoy se encuentra postrado en una silla de rueda sin recuerdos y sin familiares que puedan hacerse cargo de él.

Algo parecido le sucede a Mary Casapaico, de 22 años, que fue encontrada por la policía el año pasado en La Victoria con una carta en la cual se señalaba su nombre. Sin embargo, a pesar de que se han buscado datos en el Reniec, no se han encontrado familiares. La joven presenta discapacidad física y retardo mental. Y, aunque apenas puede comunicarse mediante gestos, no ha perdido en ningún momento la sonrisa de la esperanza.

Precisiones

Campaña. Si usted ha identificado a algún niño del Inabif, puede llamar al teléfono 462-8937 para reclamarlo o dar pistas de su familia.

En la espera. Aún continúan esperando que aparezcan sus familiares Rodrigo (9), que fue encontrado en un parque de Chorrillos en 2008, y Melina (1) que fue abandonada en un paradero de Zárate el año pasado sin reclamo alguno. También otros 8 niños.

This entry was posted in Selva Central Peru. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *