Tingo María

Tingo María es una ciudad del centro-norte del Perú, capital de la provincia de Leoncio Prado en el departamento de Huánuco, ubicada en la parte media del río Huallaga, entre la Cordillera Azul y la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, una zona de yunga.

Su superficie es de 4,395.46 km² con una población de aproximadamente 50 000 habitantes.

Resaltan de su entorno la belleza natural de sus paisajes, sus cascadas y cuevas, así como las zonas arqueológicas y parajes adecuados para el turismo de aventura.

La ciudad es conocida como “La Bella Durmiente”, pues en la silueta de las montañas circundantes parece observarse una bella mujer acostada. También se le conoce como la “Puerta de Ingreso a la Amazonía Peruana”.

Toponimia

Existen varias versiones sobre el origen del nombre de la ciudad, entre las más rescatables tenemos:

“Tingo” proviene de la palabra quechua tincco o tinku que significa encuentro, el cual hace referencia a la unión de los ríos Monzón y Huallaga que se unen a la altura del Puente Córpac de esta ciudad.

Para el nombre de “María” se tiene referencia de que existió una pobladora que vivía en el margen de la unión de estos ríos, esta pobladora atendía a las personas que transitaban por los afluentes del río Huallaga, brindándoles hospedaje y alimentación. Otras versiones afirman que se encontró en ese lugar una mujer ahogada y cuyo nombre era María.

Clima

El clima de la ciudad es tropical, cálido con una temperatura promedio anual de 18 a 25 °C y humedad relativa de 77.5 %, con una precipitación anual de 3.000 mm. Puede observarse microclimas o lluvias a distancias muy cortas entre 200 a 500 metros, no obstante hace un calor sorprendente.

Historia

Época Inca

Según los relatos de los cronistas del Imperio Inca, Felipe Guamán Poma de Ayala y Antonio Raymondi, la provincia de Leoncio Prado estaba habitada por comunidades indígenas como los Panatahuas entre las riveras del río Monzón y Chunatahua y otras tribus como los Tulumayos en las riveras de los ríos Tulumayo y Cholones en las margenes del Río Magdalena. Siendo estos los primeros indicios de habitantes en la región.

Se conoce también a través de los cronistas que estos pueblos ante el temor de una inevitable invasión de los ejércitos del Inca decidieron alejarse aún más adentro en la selva virgen, eso ocurrió en la época del Imperio del Tahuantinsuyo. Se conoce por los relatos que los ejércitos del gran emperador inca Pachacútec tomaron por asalto esta parte de la selva peruana, penetrando por la actual región del Amazonas llegando sin ningún contratiempo a la actual Huallaga Central donde encontraron establecida a la civilización Rupa-Rupa, donde colocaron los hitos del Imperio Incaico.

En la actualidad como vestigio del legado Inca encontramos un camino empedrado de 5 km de longitud entre inmediaciones de las provincias de Leoncio Prado y Pachitea. Estudiosos consideran que este camino sirvió de nexo entre la Selva Alta y gran parte de la sierra peruana. También se encontró complejos arquitectónicos en el sector de la actual Shapajilla y las ruinas de Aspuzana un poco más al Oriente de las mundialmente reconocidas ruinas del Gran Pajatén.

Época virreynal

La historia señala a Don Martín Alcántara como la primera autoridad encargada de la entonces Rupa-Rupa, region conformada por los indios de Huánuco, este encargo le fue asignado por Don Francisco Pizarro, Gobernador del Perú en 1539, posteriormente en 1548 el entonces Don Pedro de la Gazca, presidente de los reinos del Perú, nombro al capitán Gómez Arias Dávila como encargado de las regiones colindantes a Rupa-Rupa y no fue hasta 1557 que el Virrey Hurtado de Mendoza le concedió el título de Gobernador del Rupa-Rupa. Este en compañía de Fray Jurado y otros encontraron férrea resistencia por parte de los lugareños siendo finalmente derrotados por las fuerzas españolas.

Se considera al Padre Salazar de la orden de Jesús como fundador de la zona de Chinchao, desde ese lugar llamado Santa Cruz de Tunoa se desplego la ruta de evangelización para los lugares que hoy conocemos como Tingo María, Las Palmas y Naranjillo.

Esta época se caracteriza por el interés de los gobernantes por la exploración de la zona, muchas veces con el apoyo de otros países. Entre las visitas más importantes se encuentra la del norteamericano Andrés Mathews y el Sargento Mayor Don Pedro Beltrán, quienes en sus cronicas dejaron legados importantes sobre la visita que realizaron a esta parte del Perú.

En 1868, el Oficial del Ejército Peruano Leoncio Prado, en compañía de otros expedicionarios, desarrollaron trabajos de investigación hidrográfica, bajando por el caudal del río Huallaga se internaron en el Amazonas.

Época republicana

Fue un 15 de octubre de 1938, cuando toda la comunidad del poblado del que ahora es Tingo María, se había reunido a pedido del Ing. Enrique Pimentel, quien mostrando el acuerdo de ley y con frases emocionadas hizo conocer a los presentes que los terrenos que comprendían Tingo Maria habían sido expropiados a favor de los colonos que habitaban por aquel entonces.

Queda sellada la historia de la fundación de la ciudad teniendo como patrona a Santa Teresita del Niño Jesús por el fervor católico que mostraban los pobladores.

Turismo

  • Las Cuevas de las Pavas Balneario donde las personas se pueden bañar, el agua del río es muy refrescante y rica
  • La Cueva de las Lechuzas donde podemos observar estalactitas y estalagmitas
  • Las Cataratas de Santa Carmen
  • El Velo de las Ninfas
  • El Jardín Botánico de Tingo María, con biodiversidad de animales y plantas
  • La Catarata de San Miguel- Chinchavito -Distrito de Mariano Dámaso Beraún, donde vivieron la Cultura Chunatawa.
  • El Serpentario “Animals’ Paradise”.
  • La Cueva Canto Grande, con los restos arqueológicos de [Canto Grande].
  • La Ciudad de Tingo Maria y su gente.

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